Realizar productos innovadores o mejorar los existentes aprovechando la potencialidad del rotomoldeo es una actividad que supone una profunda integración entre las competencias técnico constructivas, las relativas a la proyección y la creatividad.
La técnica del rotomoldeo se está imponiendo progresivamente como una importante respuesta tanto para el mundo del diseño como para una amplia gama de aplicaciones industriales.
Podemos enumerar algunas ventajas:
Gran flexibilidad en el diseño de piezas
Permite formas de contorno complicado con diferentes espesores y acabados superficiales.
Fabricación del producto en una sola pieza, hueca sin necesidad de soldaduras. El espesor de la pared es uniforme y puede ser aumentado o disminuido, sin necesidad de modificar el molde.
Se pueden fabricar piezas con insertos metálicos y otros tipos de refuerzos.
Se adapta tanto a pequeñas como a grandes producciones. Pueden fabricarse piezas de distinto color y tamaño en un mismo ciclo.
Bajo coste en moldes y utillaje.
Cambio rápido del color.